
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Hace unas semanas, en el servicio de jóvenes, escuché una prédica que todavía me sigue resonando en el corazón: “Amigos que rompen techos.”
Y no puedo dejar de pensar en lo poderosa que es esa imagen.
La historia está en la Biblia, cuando unos amigos llevaron a un paralítico hasta donde estaba Jesús. La casa estaba llena. No había espacio. No había manera “normal” de entrar. Pero ellos no se rindieron. Subieron al techo, lo rompieron y bajaron a su amigo para que pudiera encontrarse con Jesús.
Eso es amor.
Eso es fe.
Eso es amistad verdadera.
La historia del paralítico y sus amigos se encuentra en el evangelio de Marcos (capítulo 2). Y cada vez que la leo, me pregunto:
¿Tengo amigos así?
¿Soy yo una amiga que rompe techos por otros?
La importancia de rodearnos bien
Como juventud cristiana, necesitamos rodearnos de personas que compartan nuestra fe, nuestros valores y nuestra pasión por Dios. No porque seamos “mejores”, sino porque somos humanos. Somos influenciables. Y lo que nos rodea, nos moldea.
La Biblia dice en Proverbios 4:23:
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
porque de él mana la vida.”
Ese versículo me confronta mucho. Porque cuidar el corazón también significa cuidar quién tiene acceso a él. Nuestras amistades influyen en nuestras decisiones, en nuestra forma de pensar, en nuestra identidad.
Tener amigos de fe no significa que no podamos tener amigos que no creen en Dios. Claro que sí podemos. Jesús mismo se sentaba con todo tipo de personas. Pero es crucial que tengamos un círculo cercano que nos impulse hacia Dios y no que nos aleje de Él.
Hay amistades que te animan a orar.
Hay amistades que te recuerdan tu propósito.
Hay amistades que te corrigen con amor.
Y hay otras que, sin darse cuenta, pueden enfriar tu fe.
Por eso debemos ser intencionales.

💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛💛
Amigos que empujan hacia Jesús
Los amigos del paralítico no lo dejaron tirado. No dijeron: “Bueno, ni modo, la casa está llena.” Buscaron otra forma. Se esforzaron. Lo cargaron. Rompieron el techo.
Eso me hace pensar:
Un amigo que rompe techos es el que ora por ti cuando tú ya no tienes fuerzas.
Es el que te lleva a la iglesia cuando tú no quieres ir.
Es el que te dice la verdad aunque incomode.
Es el que te acerca a Jesús, no al mundo.
Y también nos reta a preguntarnos:
¿Estoy siendo yo ese tipo de amiga?
Porque no se trata solo de buscar personas que nos edifiquen, sino de convertirnos en personas que edifiquen.
❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥❤️🔥
Proteger el corazón no es aislarse
Cuidar el corazón no significa cerrarlo. No significa vivir con miedo. Significa tener discernimiento.
Significa entender que no todas las voces merecen el mismo nivel de influencia en nuestra vida.
Significa saber que nuestra relación con Dios es demasiado valiosa como para ponerla en riesgo por encajar.
Como jóvenes cristianos, estamos en una etapa donde las decisiones pesan. Donde las amistades marcan. Donde el ambiente puede impulsarnos o detenernos.
Por eso hoy más que nunca necesitamos amigos que rompan techos.
Amigos que no se conformen con verte lejos de Jesús.
Amigos que te carguen cuando no puedas caminar.
Amigos que te recuerden quién eres en Dios.
Y sobre todo… necesitamos ser uno de ellos.
Porque cuando nos rodeamos bien, cuando cuidamos nuestro corazón y cuando elegimos amistades que nos acerquen a Cristo, el impacto no solo es personal. Es generacional.
Y yo quiero ser parte de una juventud que rompe techos, que rompe límites y que rompe cualquier obstáculo con tal de que más corazones lleguen a los pies de Jesús. 💛
Supongo que más de uso quiere hacer lo mismo entonces te invito a que te acerques a DIOS y que nunca pierdas el interés de ganar nuevas almas para El si ya eres un joven enamorado de DIOS ⭐️💛
ATT: Vale🐣🌷
Bendiciones y que Dios los cuide mucho❤️🌹
https://www.instagram.com/reel/DU9ecm2jXfN/?igsh=YWI4NWh0M2tucGQ0


