El 8 de marzo es una fecha que invita a reflexionar sobre la vida de las mujeres, su valor y también sus luchas. Muchas mujeres han pasado por injusticias, silencios, heridas y momentos donde su voz no fue escuchada.
Y aunque soy una mujer de fe, también debo ser honesta: yo misma he pasado por momentos difíciles como mujer. Situaciones injustas, momentos donde me sentí vulnerable o incomprendida. La fe no nos hace inmunes al dolor ni a las realidades de este mundo.

Pero mi fe sí me ha enseñado algo: que mi valor no depende de cómo otros me traten, sino de cómo Dios me ve.
La Biblia dice en Gálatas 3:28:
“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.”
Ese versículo me recuerda que delante de Dios todos tenemos el mismo valor y dignidad.
Cuando leo la Biblia también noto algo muy hermoso: la forma en que Dios y Jesús trataron a las mujeres. Muchas veces a los hombres se les pedía apartarse, subir a montañas o ir a lugares solitarios para encontrarse con Dios. Pero con las mujeres muchas veces fue diferente: Jesús se acercó a ellas.
Él habló con la mujer samaritana cuando nadie más quería hacerlo. Defendió a la mujer que querían apedrear. Permitió que mujeres fueran de las primeras en ver su resurrección.
Eso me hace pensar que Dios nunca trató a la mujer como alguien sin valor. Al contrario, la escuchó, la dignificó y le mostró amor.
Por eso creo que el respeto hacia la mujer no debería ser una discusión. Desde el principio, el mismo Dios mostró el trato que una mujer merece: respeto, dignidad y amor, no sufrimiento ni desprecio.
Hoy no escribo para negar las luchas de las mujeres. Al contrario, creo que es importante reconocerlas. Pero también creo que la fuerza de una mujer no solo está en resistir, sino en levantarse, sanar y seguir adelante.
Hoy celebro a las mujeres valientes:
las que luchan, las que sanan, las que creen y las que, aun en medio de todo, siguen caminando.
Porque ser mujer también es eso:
una mezcla de fragilidad, fortaleza y esperanza. ✨💜
Dios los bendiga, bendiciones atentamente Val🐣🪻



